logopedia-díaHoy, 6 de marzo, la logopedia celebra su día en el continente europeo con el objetivo de darse a conocer un poco más entre el resto de los ciudadanos. Para muchos de ellos, la logopedia es una gran desconocida; es asociada con otros campos que no nos competen, como por ejemplo: pedagogía, podología… o simplemente se conoce por el típico tópico “el logopeda es el que enseña la erre”.

Pues bien, los campos en los que el logopeda trabaja son mucho más amplios. Pero antes de hablar acerca de ellos, deberíamos dejar claro: ¿Qué es un logopeda?

Un logopeda es aquel profesional sanitario encargado de evaluar, prevenir, intervenir y diagnosticar en todos los problemas asociados con la voz, la comunicación, el habla, el lenguaje oral y/o escrito y las funciones orofaciales tales como masticación, deglución, succión, respiración y habla, anteriormente nombrada.

¿A qué población está dirigida la logopedia?
La logopedia no tiene edad. El logopeda trabaja con personas de todas las edades, desde niños de atención temprana hasta adultos o ancianos que sufren de alguna enfermedad neurodegenerativa (Alzheimer, Parkinson…) o que de pronto, pierden funciones que ya tenían por un derrame cerebral o ICTUS.

¿Qué problemas trata un logopeda?
Algunos de los casos que podemos encontrar en el día a día en nuestra práctica son:
Trastornos del habla, articulación, pronunciación: dislalias, disartrias, disglosias, Trastornos de la fluidez verbal (Disfemia o tartamudez, disprosodia, bradilalia, taquilalia). Retrasos del habla.
Trastornos del lenguaje oral: retrasos del desarrollo del lenguaje, Trastorno específico del lenguaje, Afasias (ictus o accidentes cerebrovasculares), trastornos del lenguaje asociados a otras alteraciones como Síndrome de Down, Autismo, parálisis cerebral, deficiencia mental…
Trastornos del lenguaje escrito: Dislexia, disgrafía, disortografía, retraso lector y/o de la escritura.
Trastornos de la voz: Afonías, disfonías (nódulos, pólipos, edema de Reinke…) en niños y adultos; laringuectomizados…
Trastornos de la audición: Implantes cocleares, hipoacusias, sorderas.

Trastonos de la comunicación: Sistemas aumentativos/alternativos de comunicación.
Trastornos miofuncionales: Hipotonía o hipertonía de la musculatura facial, protusión lingual, incompetencia velopalatina, respiración bucal, deglución atípica, disfagia…

Algunas de las recomendaciones que se deben tener en cuenta de forma general a la hora de acudir al logopeda son:
1. No espere.
Esto es un grandísimo error. Son múltiples las ocasiones en las que acuden a la clínica padres/madres cuyos hijos no han desarrollado aún el lenguaje oral y nos cuentan que en el pediatra, guardería o colegio, les dijeron que esperasen, que no se preocupasen, que cada niño tiene su ritmo para emitir palabras.

El logopeda evaluará si el niño/a tiene adquiridos los prerrequisitos del lenguaje, si tiene buena comprensión, si sus órganos bucofonatorios se encuentran en buen estado, si su edad lingüística se encuentra por debajo de su edad cronológica, si es necesario derivar a otros profesionales (otorrinolaringólogo, neurólogo, fisioterapeuta, psicólogo…), y elaborará un programa para la estimulación del lenguaje oral.

La Atención temprana, es muy importante para dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. (G.A.T. Federación Estatal de Asociaciones de Profesionales de Atención Temprana).

2. Presente una actitud colaboradora, implíquese.
Tanto si es un familiar del paciente como si es el propio paciente. Es necesario presentar una actitud colaboradora y receptiva ante el tratamiento. Realizar todos los ejercicios que su logopeda le recomiende para mejorar su problema, infórmese sobre qué se pretende conseguir con cada ejercicio. Si usted es un familiar, apoye el trabajo del logopeda en casa, con tareas o actividades que este le recomiende.
A veces nos pensamos que con el simple hecho de acudir a la terapia es suficiente. Esto a veces se cumple y a veces no. Pero lo que está claro que si la implicación es grande los resultados son mucho mejores.

3. Sea asiduo al tratamiento.
Si su logopeda le ha recomendado un cierto número de sesiones semanales, intente no faltar a la terapia. De nada nos sirve recibir una intervención discontinua ya que nuestros objetivos no serán alcanzados.

El logopeda es a veces confundido con otra figura que existe en los colegios, el maestro de audición y lenguaje, y aunque su trabajo es muy importante, su actuación es educativa y no clínica/sanitaria, ya que como su propio nombre indica es un maestro, y trabaja con niños dentro de la edad escolar en dichos centros.
Para evitar una mala praxis y/o el intrusismo profesional, cuando acuda a clínicas, gabinetes, asociaciones, hospitales para recibir de tratamiento logopédico, asegúrese de que dicha persona esté colegiada en el colegio oficial de logopedas existente dentro de su comunidad autónoma.

En ISEP Cliníc Granada, contamos con este servicio y estamos a su disposición cuando lo necesite.

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