como-detectar-una-demenciaEl envejecimiento es un proceso de cambio y adaptación a nuevas situaciones. En ocasiones estos cambios vienen marcados por variables sociales como la jubilación o la pérdida de seres queridos, pero es obvio que las esferas física y psicológica de las personas también se ven modificadas con el paso de los años. El envejecimiento es, por tanto, el conjunto de cambios morfológicos, funcionales y psicológicos que el paso del tiempo produce irreversiblemente en los seres vivos.

El cerebro de una persona mayor difiere del de una persona joven. Su peso y volumen se reduce con la edad, y se producen cambios a nivel vascular y del metabolismo neuronal. Además, a estos cambios asociados al envejecimiento pueden sumarse los característicos de las enfermedades conocidas como “demencias”. Por tanto, en lo que se refiere al funcionamiento cerebral, podemos hacer una distinción entre dos tipos de personas mayores:

  •   Las que envejecen de forma saludable, con todos los cambios y modificaciones asociadas al paso del tiempo, pero sin enfermedades añadidas.
  •   Las que acompañan su proceso de envejecimiento con una patología que marcará su funcionamiento a nivel cerebral.

Las demencias pueden ser degenerativas, cuando se produce una muerte progresiva de las neuronas o no degenerativas cuando la pérdida de neuronas se detiene o ralentiza cuando paramos el detonante que la produce, como por ejemplo el alcohol.

Hablamos de la  fase de Deterioro cognitivo Ligero (DCL) como la fase intermedia entre el olvido normal que se produce cuando envejecemos y la aparición de la demencia. En esta fase, las personas tienen pequeños olvidos y son conscientes de sus olvidos. Además no todas las personas que sufren el DCL tienen por qué desarrollar una demencia.

¿Cuándo debemos de alertarnos?

Es verdad que puede ser complicado decir cuándo se debe buscar una opinión profesional ante los “fallos” de un familiar cercano. Algo que puede ayudarnos es considerar las consecuencias de estos fallos en la vida diaria del individuo. A veces incluso parece que la personalidad de nuestro ser querido está cambiando, que ya no parece el mismo.

  • Tienen cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana. Pérdida de memoria, especialmente información recién aprendida. Otros signos son olvidar fechas importanteso eventos, pidiendo la misma información una y otra vez; cada vez necesitan más ayuda para recordar.
  • Dificultad para planificar o resolver problemas. Se toman mucho más tiempo de lo habitual para hacer las cosas.
  • Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre. Tienen dificultades para completar las tareas diarias. A veces, pueden tener problemas para conducir a sitios conocidos, con la gestión del presupuesto en el hogar o para recordar las reglas de su juego favorito.
  • Desorientación de tiempo o lugar. Pueden perder la pista de las fechas, las estaciones y el paso del tiempo.
  • Pueden tener problemas para seguir o participar en una conversación. Tener dificultades con el vocabulario, tanto para encontrar la palabra correcta o por llamar a las cosas por el nombre equivocado. Colocación de objetos fuera de lugar y falta de habilidad para deshacer sus pasos. Pueden poner las cosas en lugares inusuales, perder las cosas y no saber volver sobre sus pasos para volver a encontrarlos (olvidan donde lo han dejado); por eso,  a veces, pueden acusar a otros de robar.
  • Pérdida de iniciativa para tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales. Pueden comenzar a retirarse de pasatiempos, actividades sociales, proyectos de trabajo o deportes. También pueden evitar relacionarse socialmente debido a los cambios que han experimentado, porque saben que les falla la memoria y les da vergüenza que el resto se dé cuenta;intentan ocultarlo a todo el mundo, incluida la familia.
  • Cambios en el humor o la personalidad. Pueden llegar a sentirse confusos, sospechosos, deprimidos, temerosos o ansiosos. Ellos se alteran fácilmente en el hogar, en el trabajo, con amigos o en lugares en los que están fuera de su zona de confort.

Si nos encontramos en la situación de llegar a plantearnos cosas como “últimamente no conozco a mi madre” o “cómo ha cambiado mi padre en los últimos meses”, no debemos dudar en pedir una opinión profesional acerca de esos cambios. El diagnóstico de las demencias es un diagnóstico diferencial en el que tenemos que ir desestimando diagnósticos posibles hasta llegar al acertado, por lo que puede llevar tiempo hasta que lo consigamos. Por esto es importante que acudamos al especialista cuanto antes.

En ISEP Clínic Madrid contamos con profesionales que pueden orientarte y ayudarte. No dudes en consultarnos.

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