Esquizofrenia

¿Ha experimentado cambios de humor negativos muy repentinos? ¿Ha perdido interés de relacionarse con los demás? ¿Le preocupa su cuidado personal: higiene, aspecto…?. ¿Tiene sentimiento de vacío? ¿Le cuesta organizar sus ideas? ¿Le han dicho que no entienden lo que quiere decir? ¿Se ha quedado como bloqueado mientras estaba hablando?. ¿Ha tenido la certeza de haber visto, sentido u oído algo que el resto le ha dicho que se lo ha imaginado? ¿Ha percibido olores o sabores extraños últimamente?. ¿Tiene problemas para concentrarse o prestar atención? ¿Cree que su comportamiento ha cambiado? ¿Ha realizado algún comportamiento poco habitual? ¿Realiza posturas con el cuerpo que puedan parecer incómodas o poco comunes?. ¿Cree que no se comporta como lo hacen los demás? ¿Le cuesta expresar cómo se siente?. ¿Desde hace cuánto tiempo ha observado que le ocurre? ¿Con qué frecuencia tiene estos síntomas?


Breve descripción del trastorno

La esquizofrenia significa “mente dividida” y esto significa que no hay un equilibrio entre los pensamientos y las emociones. Afecta a la capacidad para: pensar claramente,  controlar y expresar las emociones, actuar con coherencia, tomar decisiones,  distinguir entre lo que es real y lo que es imaginario. Es decir, afecta a la manera de pensar, sentir y actuar en general. Se altera el comportamiento social porque cuesta relacionarse con los demás y adaptarse a la sociedad. Pero no necesariamente te hace ser violento o ser causa de peligro para los demás. Tampoco se tienen varias personalidades, ni se debe a que se recibió una mala educación de los padres.

Los síntomas deben darse durante al menos 6 meses, y durante 1 mes tienen que darse casi todo el tiempo, para poder hacer un diagnóstico.

Síntomas destacados:

  • Síntomas psicóticos positivos:

Alucinaciones: son cosas que una persona puede ver, escuchar, oler o sentir y que nadie más puede verlas, escucharlas, olerlas o sentirlas.

Delirios: son creencias falsas que se mantienen muy firmes incluso aunque se les demuestre que no es cierto lo que creen. Están basados en detalles reales pero que son interpretados de manera incorrecta.

Trastornos del pensamiento: El pensamiento en ocasiones se desorganiza porque se pierde la capacidad para asociar ideas y se cambia de un tema a otro sin estar relacionados, las ideas se vuelven incoherentes. También se puede dar el  “bloqueo del pensamiento”, que es dejar de hablar repentinamente en medio de una idea.

Trastornos del movimiento: pueden ser movimientos agitados del cuerpo, de manera que se repiten algunos movimientos una y otra vez. O por el contrario se puede producir catatonia, que sería no moverse ni hablar con nadie y no se respondería a ninguna estimulación.

  • Síntomas psicóticos negativos: “afecto plano” (no se mueve la cara o se habla con una voz desanimada y monótona), falta de satisfacción en la vida diaria, falta de habilidad para iniciar y mantener actividades planificadas, falta de comunicación, incluso cuando se ve forzada a interactuar con los demás. Todo esto puede llevar al aislamiento y a tener una sensación de vacío. También es común descuidar la imagen personal y la higiene.
  • Síntomas cognitivos: poca habilidad para comprender información y utilizarla para tomar decisiones, problemas para concentrarse o prestar atención, problemas para utilizar información inmediatamente después de que se aprende.

Se da en mujeres y hombres por igual, pero los síntomas suelen aparecer antes en los hombres. En los hombres suele aparecer entre la adolescencia y los 25 años y en las mujeres entre los 20 y 35 años. Por lo general, no suele darse la esquizofrenia después de los 45 años y es raro que se de en los niños. El inicio puede ser repentino o lento, pero en la mayoría se dan síntomas iniciales como por ejemplo: aislamiento social, pérdida de interés en los estudios o el trabajo, poco cuidado de la higiene y el aseo, comportamiento extraño y explosiones de ira. Hay que tener cuidado cuando se trata de adolescentes, porque estos síntomas también pueden ser propias de la adolescencia. El desarrollo de la esquizofrenia es variable, puede desaparecer a veces o mantenerse de manera crónica.


Propuesta de abordaje terapéutico

En la esquizofrenia es necesario controlar los síntomas con medicación, para poder trabajar en terapia. El objetivo principal es mejorar las habilidades personales para funcionar independientemente, gestionar la esquizofrenia, y reducir la angustia.  Para esto es muy importante la psicoeducación, para enseñar: la importancia de seguir la medicación y prevenir recaídas y hospitalizaciones; a afrontar los desafíos diarios de la enfermedad como la dificultad para comunicarse, el cuidado personal, el trabajo y las relaciones con los demás. También para enseñar cómo expresar sentimientos adecuadamente y habilidades sociales. Así favorecemos que se socialice y que se asista a la escuela y al trabajo. Habría que trabajar los síntomas que no desaparecen con la medicación para controlarlos enseñando a comprobar la realidad de los pensamientos y percepciones, a “no escuchar” las voces y a manejar los  síntomas en general. Así evitamos la gravedad de los síntomas y prevenimos recaídas. La educación a los familiares sobre la enfermedad es muy importante, para facilitar la convivencia y ayudar a entender a la persona esquizofrénica y saber manejar las posibles situaciones que pueden darse, sean conflictivas o no. Esto genera seguridad y sensación de control tanto en la persona como en los familiares y personas cercanas. Los grupos de ayuda son bastante beneficiosos.

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