Psicosis

¿Tiene alucinaciones o delirios de algún tipo? ¿Siente que vive en una realidad distinta a la que vive el resto?  ¿Ha tenido pérdida de memoria? ¿Sufrido cambios muy bruscos en la manera de comportarse? ¿Tiene problemas para relacionarse con los demás? ¿Ha perdido el interés por cosas? ¿Con qué frecuencia tiene estos síntomas? ¿Hace cuánto tiempo que los sufre?


Breve descripción del trastorno

En la psicosis hay contacto con una realidad distinta de la cotidiana. En esa realidad se pueden presentar alucinaciones  o delirios y pueden tener cambios en su personalidad y tener pensamiento desorganizado. Estos síntomas pueden estar acompañados por un comportamiento inusual o extraño, así como por dificultad para interactuar socialmente e incapacidad para llevar a cabo actividades de la vida diaria.

Los trastornos en los que la psicosis está como la característica esencial son:

  • Esquizofrenia: paranoide, desorganizada, catatónica, indiferenciada, residual.
  • Trastorno esquizofreniforme.
  • Trastorno esquizoafectivo.
  • Trastorno delirante.
  • Trastorno psicótico breve.
  • Trastorno psicótico compartido.
  • Trastorno psicótico debido a enfermedad médica.
  • Trastorno psicótico inducido por sustancias.
  • Trastorno psicótico no especificado.

Síntomas destacados:

  • Cambios bruscos y profundos de la conducta.
  • Encerrarse en uno mismo, sin hablar con nadie, sin tener interés por lo que pasa alrededor.
  • Creer sin motivos que la gente le observa, habla de él o trama algo contra él.
  • Hablar a solas creyendo tener a alguien más, oír voces, tener visiones sin que existan ningún ruido o algo.
  • Tener períodos de confusión mental o pérdida de la memoria.
  • Experimentar sentimientos de culpabilidad, fracaso, depresión.
  • Dificultad para expresar emociones y sentimientos o incluso falta de los mismos.


Propuesta de abordaje terapéutico

El tratamiento de la psicosis depende sobre todo de saber al trastorno en el que se encuentra, pero la medicación suele ser imprescindible para tratar los síntomas y aliviar el malestar que generan. Otro objetivo fundamental sería delimitar los límites de la realidad del paciente y los límites de la realidad normal. Habría que trabajar también en la psicoeducación sobre la influencia que tienen los pensamientos, con las emociones y las conductas y cómo se pueden modificar. También para entender la enfermedad, afrontar las actividades de la vida diaria, educar sobre los síntomas y cómo actuar con ellos. Trabajar con los pensamientos distorsionados que se tienen acerca de la realidad e intentar rechazar las alucinaciones o no dedicarles toda nuestra atención. La terapia con las familias, sobre cómo abordar el problema también es muy beneficiosa para el tratamiento, para que sepan cómo actuar y aumentar así la seguridad y la sensación de control.

Contacta con nosotros

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies