Sonambulismo

¿Le han comentado que se levanta de la cama y anda por las habitaciones en pleno sueño? ¿En estos episodios tiene la mirada fija y perdida? ¿No reacciona a los intentos de los demás por ser despertado? ¿Sólo puede ser despertado con grandes esfuerzos de los demás? Una vez despierto ¿no recuerda nada de lo sucedido? ¿A los pocos minutos de ser despertado recobra su estado normal, como si nada hubiera sucedido?


Descripción del trastorno

El sonambulismo son episodios repetidos que implican el acto de levantarse de la cama y andar por las habitaciones en pleno sueño.

Tienen lugar generalmente durante el primer tercio del sueño profundo.

El sujeto mantiene la mirada fija y perdida, no reacciona a los intentos de los demás por dialogar, sólo puede ser despertado a base de grandes esfuerzos y al despertar no recuerda nada de lo sucedido. A los pocos minutos de despertarse del episodio recobra todas sus facultades y muestra un comportamiento adecuado y normal.

El sonambulismo se presenta más frecuentemente en niños, pero en adultos se ha asociado al Síndrome de Apnea del sueño. Este ocurre durante las fases profundas del sueño y existe un fuerte componente hereditario. En general se presenta en episodios aislados y no resulta peligroso despertarlos.

El sonambulismo tiende a ser más frecuente en varones.

Las mayores consecuencias del sonambulismo estriban en los golpes y traumas que puede sufrir la persona mientras está en este estado.


Abordaje terapéutico

Lo primero a tener en cuenta en el tratamiento de un sonámbulo, es que al no estar la persona consciente de lo que le acontece durante el período del sueño en que tiene los episodios de sonambulismo, no se le puede tratar en ese momento. A veces, con una simple indicación como “Vete a la cama” es suficiente para hacer que vuelva a dormir en su cama.

Con respecto al uso de medicamentos, no existe ningún tratamiento específicamente indicado para el sonambulismo, pero cuando se presenta junto con otras patologías que lo requieran puede administrarse algún tranquilizante que ayude al paciente a dormir.

El tratamiento psicológico en niños, adolescentes y adultos está encaminado a aplicar técnicas de corte cognitivo conductual,  que ayuden a mitigar el estrés previo a dormir y con ello reducir la posibilidad de que se produzcan nuevos episodios, como son: técnicas de control del estrés, que incluyan ejercicios de relajación aplicables cuando se está acostado, así como ejercicios de visualización de imágenes positivas.

Dialogar cuando el niño vuelve de clase o durante la cena, de forma que pueda expresar no sólo sus experiencias del día sino también sus preocupaciones. Mantener un horario regular para irse a la cama, lo que le ayudará a conciliar mejor el sueño. En muchos casos el simplemente mejorar la higiene del sueño puede eliminar el problema. Dejar una luz encendida o la puerta del cuarto entreabierta, si eso le da más confianza al niño, de forma que pueda dormir tranquilo.

Contacta con nosotros

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies