El estrés afecta a la erección masculina

Un nuevo enfoque apunta a factores psicológicos como el estrés y la ansiedad como causantes de la disfunción eréctil
Según un estudio realizado por el Grupo Español de Trabajo para el Estudio de las Disfunciones Sexuales Asociadas a Psicofármacos, tres de cada diez casos de disfunción eréctil tienen origen psicológico, por el estrés y la ansiedad. Estos mismos profesionales advierten de que una vida demasiado ajetreada, especialmente en el campo laboral, puede originar una disfunción eréctil.

Definición
La disfunción eréctil es definida como la incapacidad para alcanzar o mantener una actividad sexual satisfactoria. Esto puede tener importantes consecuencias en la vida de un hombre llegando a afectar a la autoestima e, incluso, el cuestionamiento de su masculinidad, además de los problemas de relación que puede generar dentro del círculo personal.

Las causas de la disfunción eréctil pueden ser múltiples. Desde el punto de vista etiológico, la más importante es la del origen vascular seguida de la disfunción neurogénica (irrigación sanguínea y nervios del miembro). Sin embargo, entre las causas más comunes de este problema se han detectado factores de tipo psicológico como el estrés y la ansiedad. Según el estudio citado anteriormente, ambos inciden negativamente en el mecanismo neurovascular de la erección del pene e incluso favorecen la disminución de testosterona.

Cuando el estrés es continuo nuestro organismo libera unas sustancias denominadas catecolaminas (adrenalina o nodralenanina), hormonas que mantienen el organismo en alerta y que son producidas por el sistema simpático para mantener la presión arterial alta. Estas hormonas son vasoconstrictoras, es decir, cierran los vasos sanguíneos incluyendo los de los cuerpos cavernosos, como es el caso del pene que, al no llenarse de suficiente sangre, no consigue la erección.

Los hombres demasiados ansiosos, con comportamientos obsesivos o que sufren de depresión, tienden a padecer este problema, ya que estos estados anímicos prolongados interfieren en la producción de ciertas hormonas y de la energía involucrada para realizar el acto.

Desde un punto de vista físico, entre los factores más comunes que producen esta anomalía están la diabetes y la hipertensión. A menudo, el tabaquismo y los altos niveles de colesterol en la sangre también se asocian con la disfunción eréctil.

Por todas las causas anteriomente nombradas, los expertos afirman que esta enfermedad debe ser abordada de forma multidisciplinar por urólogos, endocrinólogos, psicólogos o sexólogos, y hasta cardiólogos.

El tratamiento
Cuando la falta de erección es provocada por el estrés, los especialistas aconsejan al paciente que busque el equilibrio entre el tiempo dedicado a la vida laboral y el tiempo para el ocio. En caso de tener pareja estable, otro consejo es que cuide la comunicación en pareja, ya que el estrés crea frustración y la frustración, en muchas ocasiones, supone un deterioro de la comunicación interpersonal.

La comunicación con la pareja desempeña un papel muy importante en la búsqueda de soluciones, porque no se trata de un problema que afecta sólo al hombre, también el cónyuge se ve afectado por unas relaciones sexuales poco satisfactorias.

La mayoría de los especialistas están de acuerdo en que la participación de la pareja es vital porque así se tiene otra visión del problema y, además, porque muchas mujeres sienten que el fracaso de su compañero es por su culpa. También existen técnicas especializadas para hombres sin pareja.
Los tratamientos de índole psicológica se focalizan hacia la modificación de la conducta frente al acto sexual; posteriormente, viene la fase de rehabilitación, que pasa por las etapas de relajación, sensibilización y contracondicionamiento. Sin embargo, cada paciente es un caso diferente que debe ser tratado como tal; por lo tanto, no todas las terapias darán el mismo resultado en todos los hombres.

Lo importante en esta enfermedad –como en cualquier otra– es que sea tratada a tiempo y por especialistas en la materia.

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