maltrato infantilPor desgracia, cada cierto tiempo hay noticias de casos de abuso y/o maltrato en la infancia, las cuales lejos de disminuir, incluso aumentan. La Fundación Anar en su informe del año 2013, indica que ha atendido un total de 424.171 llamadas y correos electrónicos. Uno de cada tres casos atendidos fue por un caso de violencia hacia la infancia. Se ha pasado de un 28,98% de llamadas por algún tipo de violencia hacia la infancia en 2012 al 37,29% en 2013.

Aunque existen diferentes definiciones de maltrato infantil, la que mayor consenso tiene es la del Observatorio de la Infancia (2008) que dice que es “la acción, omisión o trato negligente, no accidental, que priva al niño o a la niña de sus derechos y bienestar, que amenaza o interfiere su ordenado desarrollo físico, psíquico o social y cuyos autores pueden ser personas, instituciones o la propia sociedad”. Según esto hay diferentes tipos de maltrato infantil:/p>

  • Maltrato físico

  • Negligencia

  • Maltrato y /o Abandono Emocional

  • Abuso sexual

  • Acoso escolar

  • Ciberacoso (Ciberbullyng, sexting, grooming, etc.)

Con este panorama parece esencial que, tanto la población general como los profesionales que atendemos a la infancia, estemos preparados para identificar cualquier tipo de maltrato infantil. La primera condición requerida para que un niño o adolescente en situación de desprotección pueda ser protegido es que alguien se percate de que se está produciendo esa situación de desprotección. La mayoría de los casos de maltrato infantil no son detectados directamente por los propios Servicios Sociales sino que normalmente las notificaciones proceden de particulares y profesionales.

Para poder detectar un posible caso de maltrato debemos identificar y reconocer los diferentes indicadores de maltrato y posteriormente notificarlo en los Servicios Sociales Municipales de cada localidad.

Los indicadores básicos de los diferentes tipos de maltrato, según la Guia para la Ciudadanía de la Fapmi (Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil) son:

Maltrato físico:

  • Indicadores físicos: magulladuras, moratones, quemaduras, fracturas, lesiones internas, heridas o raspaduras, cortes o pinchazos, señales de mordeduras humanas o de asfixia o ahogamiento

  • La conducta del niño suele ser: estar cauteloso respecto al contacto físico con los adultos, mostrarse aprensivo cuando otros niños lloran, agresividad o rechazo extremo, parece tener miedo a ir a su casa o de sus padres o dice que su padre o madre le han causado alguna lesión.

  • Respecto a la conducta del adulto: usan disciplina severa o no adaptada a la edad del niño, no dan explicaciones a las lesiones del niño o son ilógicas, no convincentes o contradictorias. Parece no preocuparse por el niño, le percibe de forma negativa, abusa del alcohol u otras drogas e intenta ocultar la lesión del niño o proteger la identidad de la persona responsable de ésta.

Abandono o neglicencia:

  • Indicadores físicos en el niño: ha sido abandonado, retraso de crecimiento y desarrollo, malnutrición, falta de higiene, intoxicaciones o traumatismos accidentales, retraso en la adquisición de logros madurativos y problemas de aprendizaje, infecciones recurrentes, cansancio inapropiado para su edad y apatía y permanencia prolongada fuera del hogar.

  • La conducta del niño suele ser: participa en acciones delictivas, pide o roba comida, raras veces asiste a la escuela, se suele quedar dormido en clase, llega muy temprano a la escuela y se va muy tarde, dice que no hay nadie que le cuide, tendencia a la apatía , somnolencia y tristeza, agresividad y autoagresión, conductas dirigidas a llamar la atención, abuso de drogas y/o alcohol, frecuente ausencia del hogar (promiscuidad, proxenetismo, prostitución, delincuencia).

  • Respecto a la conducta del adulto: abuso de drogas o alcohol, vida en hogar caótica, muestra evidencias de apatía o nulidad, está mentalmente enfermo o tiene bajo nivel intelectual, tiene una enfermedad crónica, fue objeto de negligencia en su infancia, no presentan el aspecto de abandono de sus hijos, poca supervisión y vigilancia, falta de vacunaciones, incumplimiento de tratamientos médicos, exceso de vida social y profesional, compensa con bienes materiales la falta de cuidado general.

Maltrato y abandono emocional:

  • Indicadores físicos en el niño: perturbación del lenguaje, retrasos en el desarrollo físico, inmadurez con respecto a su grupo de edad, trastornos alimentarios, trastornos psicosomáticos.

  • Conducta del niño: inhibición en el juego, parece excesivamente complaciente, es extremadamente agresivo, muestra conductas extremadamente adaptativas que son o bien demasiado de adultos o bien demasiado infantiles, intentos de suicidio, retrasos en el desarrollo intelectual y emocional, apatía en las relaciones con sus padres, carácter asustadizo, tímido, pasivo o por el contrario agresivo o negativista.

  • Conducta del adulto: culpa o desprecia al niño, es frio y muestra rechazo hacia el niño, ausencia de señales afectivas, trata de forma desigual a los hermanos, parece despreocuparse por los problemas del niño, exige al niño por encima de sus límites, tolera todos los comportamientos del niño sin poner límite alguno.

Abuso sexual:

  • Indicadores físicos en el niño: dificultad para andar y sentarse, ropa interior rasgada, manchada o ensangrentada, se queja de dolor o picor en la zona genital, contusiones o sangrado en los genitales externos (zona vaginal o anal), tiene una enfermedad venérea, tiene semen en la boca, genitales o ropa, embarazo, hematomas, escoriaciones en la cara interna del muslo, ano dilatado, enrojecido, desgarros, lesiones o desgarros en la vulva, cuerpo extraño en vagina o en recto.

  • Conducta del niño: reservado, con fantasías o conductas infantiles. Puede parecer retrasado. Tiene escasas relaciones con sus compañeros, no quiere cambiarse de ropa para hacer educación física o pone dificultades para participar en actividades físicas, comete acciones delictivas o se fuga, manifiesta conductas o conocimientos sexuales, sofisticados o inusuales, intenta que otros niños realicen actos sexuales, dice que ha sido atacado por un padre o cuidador, masturbación en lugares públicos, prostitución, promiscuidad, baja autoestima, terrores nocturnos, miedo de ciertas personas o lugares, irracional miedo al examen físico, somatizaciones, depresión, ansiedad, enuresis, encopresis.

  • Conductas del adulto: extremadamente protector o celoso del niño, alienta al niño a implicarse en actos sexuales y/o prostitución, sufrió abuso sexual en la infancia, experimenta dificultades en su matrimonio, abuso de drogas o alcohol, está frecuentemente ausente del hogar.

Si detectamos alguno de estos indicadores, hay unas pautas básicas para actuar con el niño (Adaptado de López, F. y Del Campo, A. (1987): Prevención de abusos sexuales a menores. Guía para padres y madres. Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales):

  1. Hablar con el niño, niña, adolescente en privado, en un lugar tranquilo y confortable.

  2. Sentarse cerca del niño o niña, no tras una mesa, y a poder ser adaptándose a su mundo según la edad que tenga (por ejemplo, sentándose en una silla pequeña).

  3. Tratar al niño o niña de forma cariñosa, manteniendo un contacto “no amenazante” si lo permite.

  4. Creer al niño o niña y tranquilizarle asegurando que confías en él. Expresiones como “siento que esto te haya sucedido” pueden ser adecuadas.

  5. Destacar al niño o niña que no es culpable del abuso, utilizando frases como “tú no tienes la culpa de lo ocurrido”.

  6. Hacer que se sienta orgulloso de haber pedido ayuda y de haberlo comunicado.

  7. Decirle que es normal que tenga miedo y que esté preocupado.

  8. Ser honesto y sincero. Decir la verdad, no hacer promesas que luego no se puedan cumplir.

  9. Hablar con el niño o niña sobre posibles acciones futuras que puedan ser adoptadas por los Servicios de Protección Infantil.

  10. Ser positivo con el niño o niña, manifestando confianza en que todo irá bien, que saldrá adelante…

  11. Comunicar y notificar la situación a la familia, Servicios Sociales, Protección del Menor…

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies