Mutismo Selectivo

¿Tiene dificultad para usar el lenguaje en ambientes en los que no se siente cómodo el niño? ¿Las dificultades de lenguaje le afectan en el rendimiento escolar? ¿En casa con la familia habla con normalidad? ¿En ocasiones se comunica con gestos? ¿Es tímido? ¿Le cuesta relacionarse? ¿En determinadas situaciones evita el contacto ocular con otras personas? ¿En el recreo juega sólo? ¿Ha estado más de 1 mes sin hablar en contextos que le resultan desfavorables? ¿Estas situaciones que no le agradan suelen generarle ansiedad? ¿Entiende las órdenes que se le dan?


Descripción del trastorno

Este trastorno se caracteriza por la dificultad que presentan algunos niños para hablar en determinadas situaciones sociales con personas poco conocidas mostrándose reservados, evitando el contacto ocular y sin comunicarse verbalmente, aunque hay casos de niños que se comunican mediante gestos o vocalizaciones monosilábicas. Sin embargo en ambientes conocidos utilizan el lenguaje con una fluidez normal y sin alteraciones. Esta situación afecta al rendimiento escolar, a las relaciones sociales y suele generar ansiedad en el niño. Para poder ser diagnosticado debe darse durante por lo menos 1 mes. Generalmente se inicia en los primeros años de vida y se manifiesta de forma clara durante la etapa de educación infantil. La mayoría de niños que sufren mutismo selectivo presentan además algunos rasgos de personalidad comunes como timidez, alto grado de dependencia, perfeccionismo y retraimiento social. Este trastorno es raro que se cure por sí sólo y si no recibe tratamiento tiene un mal pronóstico pues puede alargarse varios años o derivar en una fobia social.

Se debe diferenciar de los trastornos de la comunicación, del desconocimiento de un nuevo idioma en casos de cambio de residencia, del trastorno generalizado del desarrollo, de la esquizofrenia u otro trastorno psicótico y del retraso mental grave.


Abordaje terapéutico

Es necesario iniciar el tratamiento del trastorno con una buena evaluación del mismo, con el objetivo de conocer al niño, sus características, el desarrollo en el colegio, a su familia y las diferentes variables que pueden influir y/o mantener el problema. El tratamiento intenta modificar 3 aspectos que generalmente están alterados en niños con mutismo selectivo. En primer lugar se intenta disminuir la ansiedad ante situaciones sociales desconocidas a partir, por ejemplo, de técnicas de relajación. En segundo lugar se debe potenciar en el niño que mantenga diálogos con personas ajenas al núcleo familiar, para ello se le puede exponer, de forma gradual, a las situaciones con las que no quiere enfrentarse (desde las que producen un grado cero de ansiedad hasta las que producen el máximo nivel de ansiedad). Finalmente se debe extinguir la conducta de comunicación no verbal que es la que usan habitualmente los niños con mutismo selectivo, lo que se puede realizar a base de refuerzo positivo cuando no se comunique con gestos. Por último también añadir que a veces es conveniente emplear la terapia cognitiva para reducir pensamientos negativos o irracionales que dificultan el trabajo con el niño.

Contacta con nosotros

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies