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Trastorno de Ansiedad por Separación

¿Muestra un nivel de ansiedad excesivo ante la idea de separarse de las personas que quiere o del propio hogar? ¿Siente malestar al anticipar una separación? ¿Tiene miedo exagerado a perder a las personas que quiere? ¿Y a que sufran algún daño? ¿Siente una preocupación excesiva ante la probabilidad de que se dé un secuestro en la familia? ¿No quiere ir a la escuela para así evitar separarse de la familia? ¿Tiene miedo de quedarse sólo en casa? ¿Le cuesta ir a dormir si no tiene algún miembro de la familia cerca? ¿A menudo tiene pesadillas con la temática de separación? ¿Anticipa alguna separación con vómitos, dolores de cabeza o abdominales?


Descripción del trastorno

Este trastorno de ansiedad se caracteriza porque el niño manifiesta una ansiedad excesiva e inadecuada para su nivel de desarrollo y se relaciona con la separación de las personas a las que está afectivamente ligado. Generalmente conlleva malestar y/o deterioro de la vida social, académica y de otras áreas importantes del funcionamiento del niño. La ansiedad puede mostrarse de diferentes formas, entre otras: rechazo a dormir solo, pesadillas repetidas que tienen que ver con la separación, preocupación excesiva ante la separación del hogar o de la familia y/o anticiparla, temor ante la idea de estar solo en casa o de ir a la escuela y separarse de la familia. Además estos síntomas tienen que darse durante al menos 4 semanas e iniciarse antes de los 18 años. Este trastorno genera una preocupación generalizada a que uno mismo o las personas más allegadas sufran accidentes o enfermedades y puedan morir.

Se debe diferenciar de trastornos generalizados del desarrollo, esquizofrenia u otros trastornos psicóticos, de otros trastornos de ansiedad, del trastorno disocial y de la ansiedad por separación propia del desarrollo.


Abordaje terapéutico

En primer lugar es necesaria una buena evaluación para conocer las características personales del niño, la gravedad de sus síntomas y a la vez conocer las intenciones y expectativas de la familia. Deben recibir toda la información para conocer y entender de la mejor manera posible los comportamientos del niño. Resulta útil una terapia cognitivo-conductual para que el niño aprenda habilidades para manejar la ansiedad, aprenda a controlar las situaciones que la producen y empiece a utilizar las autoinstrucciones. A nivel conductual puede funcionar una exposición a la situación de separación real, pautada por el psicólogo y llevada a cabo por los padres, reforzar positivamente aquellos comportamientos adecuados en el proceso de separación y dejar de prestar atención a las quejas del niño. En definitiva lo que se pretende conseguir es reducir la gravedad del trastorno y que mejore la calidad de vida del niño y de su familia.

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