Trastornos de las Habilidades Motoras

¿En su primer año de vida han observado dificultades para succionar y tragar? ¿Ha tenido dificultades para conseguir sentarse, gatear o caminar en el momento esperado para su edad? ¿Se le caen los objetos de las manos? ¿Presenta problemas para abrochar botones? ¿Tiene dificultad para realizar deporte en general, por ejemplo saltar o correr? ¿Presenta torpeza en sus movimientos? ¿Tiene mala caligrafía? ¿Presenta alguna dificultad relacionada con el lenguaje?


Descripción del trastorno

Es un trastorno que se manifiesta a través de una deficiente coordinación en los movimientos y torpeza general. Los niños que sufren este trastorno presentan problemas para la coordinación de su cuerpo, con un nivel inferior a lo esperado por edad y coeficiente de inteligencia. Esta dificultad bien se puede observar en movimientos que usan todo el cuerpo como saltar, correr e ir a la pata coja o movimientos mucho más concretos como escribir, usar las tijeras y abrochar botones. Para poder dar este diagnóstico, los problemas citados tienen que estar interfiriendo en el rendimiento académico y en su vida cotidiana y no ser a causa de una enfermedad médica. Generalmente va asociado a otros trastornos como los de aprendizaje, comunicación o déficit de atención. Es habitual que estos problemas motores persistan durante la adolescencia e incluso en la edad adulta y suelen afectar a la salud física, mental y al ámbito académico, lo que puede repercutir en problemas de relación con sus iguales, problemas de comportamiento y una baja autoestima. El curso es variable y depende en gran medida de la severidad del trastorno. Es importante no confundir estas dificultades motoras con aquellas causadas por problemas neurológicos como la parálisis cerebral o con la torpeza de algunos niños que padecen trastorno por déficit de atención con hiperactividad que chocan y se golpean, pero que en este caso es debido a que se distraen constantemente.


Abordaje terapéutico

Es necesaria una evaluación de las habilidades motrices del niño y también se debe obtener información de padres y escuela para determinar cómo se desenvuelve el niño en su día a día. Con todo ello se podrá diseñar un plan de tratamiento que debe incluir varios profesionales. Es fundamental estimular la actividad física para prevenir la obesidad, pues estos niños tienen muchas más probabilidades de tener sobrepeso que otros niños de su edad. El psicólogo debe tratar los problemas sociales, emocionales y de conducta que normalmente se asocian a las dificultades motoras. El objetivo general es conseguir que el niño se desenvuelva con normalidad en su vida cotidiana. También es recomendable realizar atención psicológica a los padres, para disminuir la ansiedad y los sentimientos de culpabilidad que puede generar este trastorno. De este modo conseguimos implicar a los padres en el tratamiento y fomentar la confianza del niño.

Contacta con nosotros

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies